Tu mejor aliada es SIEMPRE la respiración consciente.

Uno de los mayores regalos y muestras de la abundancia que existe en el Universo es el aire y la acción de respirar. Fluye naturalmente sin esfuerzo y es una sutil y persistente prueba que nos recuerda que nos conectamos con el TODO.

Se da por sentado respirar, como una habilidad mecánica e involuntaria del cuerpo, necesaria para vivir, y aunque es fundamental rara vez le prestamos atención consciente. Para mi,  una de las experiencias reveladoras que he tenido en mi vida, y que me ha hecho tomar conciencia de mi inconsciencia corporal, ha sido dedicarle atención a la respiración. Observar sus ciclos y experimentar sus efectos han sido una parte importante de mi camino; re estableciendo mi armonía, enfoque mental ( especialmente en momentos de mucha conmoción) mientras edifica una solida percepción de confianza interna.

La experiencia se fue profundizando en mi a través de mi meditación diaria,  integrando mejor todo su impacto a través de mis practicas de Kundalini Yoga, corroborando como el ritmo de la mente se asocia a tu ritmo respiratorio, y más interesante aun: cómo al cambiar conscientemente tu respiración la mente se calma.

¿Y cuál es la técnica?

Una de las afirmaciones que no dudo en comunicar es que la gran mayoría de la población respira deficientemente. Y este sólo hecho, no solo afecta el equilibrio físico químico y tu salud; también condiciona importantemente la autoregulación emocional; la capacidad de enfoque, de aprendizaje y memoria, conciencia y percepción de la realidad.

En promedio la frecuencia respiratoria fluctúa entre 15 y 18 ciclos  por minuto. Esto involucra inhalaciones y exhalaciones cortas donde ingresa poco oxigeno al cuerpo y se elimina poco CO2 de nuestros pulmones, siendo ineficientes en el uso de nuestra capacidad respiratoria. Si a lo biológico, le agregamos el factor energético que se involucra en el proceso,  podemos entender mejor la correlación entre como respiramos y como vivimos la vida y nuestras relaciones.

Visión energética: El ciclo respiratorio regula la entrada y salida  de aire del cuerpo con un patrón definido. Inicia ingresando más aire por una fosa nasal ( durante 90 a 120 minutos), para luego concentrarse por el mismo periodo de tiempo en la fosa opuesta. Finalmente activa el flujo por ambas fosas por un periodo de tiempo menor, para luego dar paso al siguiente ciclo . Desde las enseñanzas yóguicas, la respiración nasal  se asocia a los canales energéticos sutiles de Ida y Píngala, que conectan las fosas nasales con la pituitaria y el canal central (columna vertebral). El flujo físico de aire activa la dualidad energética, masculina y femenina, vinculada también al despertar del sistema nervioso autónomo. Es así, que en términos prácticos, si requieres activar el sistema parasimpático que repara, refresca y sana el cuerpo, se recomienda respirar por la fosa nasal izquierda exclusivamente.  Si requieres mayor enfoque y claridad mental, promueves la respiración por la fosa derecha. La consideración importante para recibir los beneficios es respirar lento, largo y profundo nasalmente ( tu boca permanece cerrada en la práctica) y realizar este ejercicio por al menos 3 minutos para que se produzcan los cambios bioquímicos internos que favorezcan la percepción del cambio de tu estado general. Esta seria una primera experiencia que te permitiria vivenciar los efectos y entender desde la experiencia, lo clave de la respiración consciente.

Una segunda posibilidad, mas sencilla de implementar, es lo que se conoce como respiración yóguica, utilizando conscientemente toda tu capacidad de manera de maximizar el intercambio gaseoso del cuerpo con el entorno. Esto es inhalar, relajando el abdomen para que tu diafragma se relaje y favorezca la expansión pulmonar. Y al exhalar, hacerlo también lentamente, contrayendo suavemente el punto del ombligo hacia la columna. También recuerda hacerlo por al menos 3 minutos.

La reducción de la frecuencia respiratoria, a través de la respiración profunda, activa el movimiento de la parte superior del cuerpo, llevando mas oxigeno a cada parte de él, trasladando tu atención a SENTIR tu cuerpo, y habitarlo más presentemente y paralelamente, ya que están integrados;  permite aquietar la mente, desarrollar el observador interno con el que podrás «darte cuenta» de lo que te esta sucediendo, para accionar con mayor conciencia en tu vida.

La respiración es la llave maestra de nuestra auto regulación y conquista de calma y balance, sin embargo la sencillez de la técnica hace que pase desapercibida.

Te invito a TENER LA EXPERIENCIA en una practica de respiración consciente guiada desde mi canal de youtube. Te dejo el link a continuación: