En esta semana te dedicas a volver a tu cuerpo como tu hogar.
Habitarte es recordarte que no estás sola dentro de ti. Que tu cuerpo es refugio, sabiduría, intuición y ancla.
Es permitirte sentir sin juicio, sostener tus emociones sin huir, elegir tu bienestar por encima de las expectativas del mundo. Es cambiar tu perspectiva y punto de vista, yendo en contra de lo convencional…como la imagen, con una presentación ilógica para lo que «debería ser».
Tu objetivo es simple y profundo:
estar aquí.
Sentir tu peso sobre la tierra, tu respiración, tu ritmo interno… y permitir que tu cuerpo marque el compás de tu vida.
Cada mañana, antes de tomar tu celular, coloca una mano en tu pecho y otra en tu vientre.
Respira tres veces profundo y pregúntate:
“¿Qué necesito hoy para habitarme mejor?”
No pienses. Siente.
La primera respuesta que aparezca es la correcta.
Hermosa, esta simple práctica no busca agregar una actividad más a la lista extensa de tu jornada diaria…es una invitación a volveral presente, rendirte a él y elegir la perspectiva que te permite apreciar con altura de mira lo que sea que este viviendo para disfrutar…